Alejandro Díaz, maestro, cantor, profesor de danzas e instructor de guitarra, compartió en diálogo con Interior Santiagueño parte de su trayectoria artística y docente, además del legado familiar que marcó su vínculo con la música y la cultura de Santiago del Estero.
Díaz destacó especialmente la influencia de su madre, a quien definió como una “docente de alma” y quien, según relató, fue la encargada de transmitir a sus hijos la vocación por la enseñanza. “Nos ha transmitido este legado, esta vocación, que hemos heredado todos”, expresó al recordar que sus hermanos también completaron diferentes etapas de formación y actualmente desarrollan sus respectivas actividades profesionales.
En su recorrido como docente, Díaz se desempeña como maestro en artes, profesor de danzas e instructor de guitarra. Actualmente está a cargo de talleres de guitarra en instituciones educativas, donde trabaja con alumnos de distintos años, y también desarrolla actividades dentro del contexto de encierro en los servicios penitenciarios de la Capital.
Según explicó, su tarea está atravesada por la necesidad de transmitir conocimientos y generar un vínculo con quienes escuchan y disfrutan de la música. En ese sentido, consideró que la figura del maestro representa mucho más que una profesión: es quien ayuda a formar un camino y transmite un sendero para transitar.
UNA FAMILIA LIGADA AL FOLCLORE
El folclore también ocupa un lugar central dentro de la familia Díaz. Alejandro contó que son siete hermanos y que varios de ellos desarrollaron sus propias carreras vinculadas a la docencia, la música y la danza.
Entre ellos mencionó a Tato, el mayor; Carola Díaz, maestra de grado y profesora; María Eugenia, dedicada al corretaje inmobiliario; y Mariano Díaz, profesor de danzas. Las reuniones familiares mantienen una tradición que no puede faltar: la música y las guitarreadas.
Díaz contó que esos encuentros suelen darse especialmente durante julio, con motivo del cumpleaños de su madre, y durante las celebraciones de fin de año, cuando los hermanos tienen la posibilidad de reunirse y compartir en familia.
LA MÚSICA COMO FORMA DE VIDA
Al repasar su trayectoria, el músico destacó el camino recorrido a través del folclore y las experiencias que pudo acumular durante años de actividad artística. Señaló que la música le permitió conocer distintas provincias, personas, historias y culturas.
Su guitarra se convirtió en una compañera permanente durante ese recorrido. “Todo lo que he hecho en mi vida lo he hecho a través de la música con mi guitarra”, expresó, al describirla como un instrumento que lo acompañó tanto en momentos de alegría como en situaciones difíciles.
Díaz también puso el foco en la importancia de llegar a las nuevas generaciones. Explicó que uno de sus principales objetivos es acercarse a los jóvenes y transmitirles experiencias y conocimientos. En particular, destacó que considera que la educación es una de las mejores herencias que puede dejar a sus hijos.
“Creo que el mejor legado y la mejor herencia que le podemos dejar nosotros es contarles experiencias y garantizarles por lo menos el estudio”, sostuvo.
DIFUNDIR LA HISTORIA DE SANTIAGO
En la actualidad, además de continuar con sus actividades vinculadas a la música y la enseñanza, Díaz manifestó su interés por profundizar la difusión de la historia y la cultura de Santiago del Estero.
Para el artista, la provincia posee una enorme riqueza cultural que merece ser conocida y transmitida, especialmente entre las nuevas generaciones. En ese camino, continúa utilizando la música y el folclore como herramientas para mantener vivas las historias, las tradiciones y las expresiones culturales santiagueñas.
Durante la entrevista también hubo espacio para recordar la chacarera y su importancia dentro de la identidad musical de la provincia, dando paso a una interpretación de “La Barranqueña”, una de las expresiones del repertorio folclórico santiagueño.

