El presidente Javier Milei partirá el viernes por la noche rumbo a San Pablo para participar el 25 de julio de la convención del Partido Liberal y respaldar la candidatura de Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario brasileño. El gesto ya tensiona la relación con el gobierno de Lula da Silva. En paralelo, su agenda internacional incluye visitas a Perú y Colombia en las próximas semanas.

El Gobierno de la LLA intenta pasar de la euforia mundialista a la gestión concreta, con una agenda cargada de reformas económicas y movimientos internacionales de alto impacto. El desafío será lograr consensos en el Congreso y manejar las tensiones externas, especialmente con Brasil.
La comitiva presidencial argentina, integrada por el ministro de Asuntos Exteriores Pablo Quirno, Karina Milei y un intérprete. tenía previsto hacer escala en Brasilia para visitar a Jair Bolsonaro, bajo arresto domiciliario. Sin embargo, el juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal, rechazó el pedido y prohibió expresamente cualquier encuentro con fines político-electorales, además de restringir las comunicaciones del expresidente.
El revés judicial frustró los planes de Milei y expuso la intención del mandatario argentino de involucrarse en la coyuntura interna de Brasil. El gesto suma fricción con el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y reaviva la tensión diplomática en el Mercosur.

