El jefe de Gabinete enfrenta nuevos requerimientos judiciales por sus viajes y propiedades. En medio de la presión opositora, el Gobierno suspendió la conferencia de prensa prevista para este miércoles.

La situación política de Manuel Adorni volvió a tensarse en las últimas horas. El jefe de Gabinete sumó nuevos frentes judiciales vinculados a sus viajes al exterior y a propiedades que estarían bajo la lupa, mientras en Casa Rosada ya reconocen que su continuidad comenzó a discutirse puertas adentro.
El dato que terminó de encender las alarmas fue la suspensión de la conferencia de prensa que el funcionario tenía prevista para este miércoles. La decisión, confirmada desde Balcarce 50, se tomó luego de otra jornada adversa para el ministro coordinador, que quedó nuevamente en el centro de la escena por la investigación sobre su patrimonio y el viaje a Punta del Este.
Según trascendió, uno de los puntos que más preocupa al oficialismo es la imposibilidad de controlar el impacto político de una nueva aparición pública. En el Gobierno temen que Adorni no pueda responder con claridad sobre la compra de inmuebles en Caballito y en un country de Exaltación de la Cruz, además de las dudas sobre vuelos privados utilizados en los últimos meses.
En paralelo, el fiscal federal Gerardo Pollicita solicitó a Migraciones el detalle de todos los viajes al exterior realizados por Adorni, su esposa Bettina Angeletti y su amigo Marcelo Grandio desde enero de 2023 hasta la actualidad, una medida que amplía la investigación y podría abrir nuevas líneas sobre posibles inconsistencias patrimoniales.
Pese a la presión, cerca de Karina Milei insisten en que el funcionario sigue “firme”. Sin embargo, distintas fuentes oficiales admiten que dentro del Gobierno ya existe un debate sobre el costo político de sostenerlo en este contexto, especialmente con la oposición buscando avanzar en el Congreso con pedidos de informes y una eventual interpelación.
Por ahora, la estrategia del oficialismo parece apuntar a bajar el ruido durante los próximos días y evitar exposiciones públicas que puedan profundizar el desgaste de uno de los funcionarios más visibles de la administración libertaria.