Aldana Novik Rojas tenía 20 años de trayectoria como peluquera, era madre de dos hijos de 12 y 18 años y había llegado a Valeria del Mar con la esperanza de construir una nueva etapa de su vida. Sin embargo, atravesaba serias dificultades económicas y no lograba conseguir empleo. Su historia salió a la luz tras ser asesinada en su vivienda, en un caso por el que fue detenida su pareja, Cristian Navarro.
Dos meses antes del crimen, la mujer había recurrido a las redes sociales para pedir ayuda. En un grupo de Facebook destinado a la búsqueda laboral en Pinamar, publicó un video en el que relató los problemas que enfrentaba desde que se había instalado en la Costa Atlántica.
Aldana se había mudado a la localidad en junio, pero no conseguía trabajo y tenía dificultades para cubrir los gastos cotidianos y garantizar el sustento de su familia. En su publicación, explicó que necesitaba una oportunidad laboral para salir adelante.
“Hace tres meses y medio que mi vida no tiene descanso”, contó en el video. También habló de los problemas de ansiedad que atravesaba y del tratamiento médico que seguía desde hacía tres años.
En su testimonio, describió la gravedad de su situación económica y aseguró que había llegado a pedir alimentos porque no tenía qué comer. El mensaje, difundido tiempo antes de su muerte, expuso las dificultades personales y económicas que enfrentaba mientras intentaba sostener a sus hijos.
Cómo descubrieron el crimen
El cuerpo de Aldana fue encontrado el sábado en su vivienda, ubicada sobre la calle Betbeder al 400, en Valeria del Mar, partido de Pinamar. Fue su hijo de 12 años quien la encontró al regresar de una actividad de los boy scouts.
Según los primeros datos incorporados a la investigación, el menor habría escuchado durante la mañana una fuerte discusión entre su madre y la pareja de ella. La mujer presentaba múltiples heridas de arma blanca.
El principal sospechoso es Cristian Navarro, quien trabaja como carnicero. De acuerdo con la reconstrucción inicial, después del hecho habría llamado a su madre para confesarle que había matado a Aldana y decirle que también se había herido con un cuchillo.
Posteriormente, se comunicó con un amigo y le compartió su ubicación. El conocido dio aviso a la Policía, que logró encontrarlo y detenerlo.
Navarro presentaba heridas cortantes en los brazos, el cuello y el abdomen. Fue trasladado al Hospital de Pinamar, donde permanecía internado bajo custodia policial.
La investigación por femicidio
La causa está a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Debate N.º 4 de Pinamar y fue caratulada como homicidio en contexto de violencia de género.
Mientras avanzan las actuaciones para determinar las circunstancias del crimen, la historia de Aldana también pone de relieve la difícil situación que atravesaba antes de su muerte, cuando buscaba trabajo y ayuda para cubrir las necesidades básicas de su familia.




