Un informe de CEOP Latam muestra el desplome total de la imagen y credibilidad del jefe de Gabinete, investigado por presunto enriquecimiento ilĂcito. AdemĂĄs, una amplia mayorĂa apoya que el Congreso lo desplace mediante una mociĂłn de censura si no presenta su renuncia.

La figura de Manuel Adorni atraviesa su peor momento desde el inicio de la gestiĂłn. SegĂşn el Ăşltimo informe nacional de la consultora CEOP Latam, realizado en junio de 2026, el funcionario enfrenta un “fuerte deterioro” de su imagen pĂşblica y un consenso mayoritario que reclama su salida inmediata del Poder Ejecutivo, tras el escĂĄndalo que envuelve al jefe de Gabinete, investigado por presunto enriquecimiento ilĂcito.
El estudio, basado en 2100 casos a nivel nacional, arrojĂł cifras contundentes: el 78,7% de los encuestados considera que Adorni debe salir del Gobierno, mientras que apenas un 17% apoya su continuidad. Este rechazo se sustenta en una imagen negativa del 78,0% y un saldo neto de -57,6 puntos. Sin embargo, el mismo informe dejĂł en evidencia una conclusiĂłn que excede al jefe de Gabinete: para los argentinos, el rumbo de la economĂa sigue generando mĂĄs preocupaciĂłn que los escĂĄndalos polĂticos.
La desconfianza en la palabra del vocero es casi total. El 85,1% de la poblaciĂłn afirma creerle “poco o nada” a sus declaraciones, destacĂĄndose que un 75,3% directamente no le cree “nada”. Al pedir a los encuestados que definan a Adorni en una sola palabra, el ranking es encabezado por calificativos de fuerte carga ĂŠtica y moral: “Corrupto” (22,1%), “LadrĂłn” (12,2%) y “Chorro” (9,8%) son los tĂŠrminos mĂĄs repetidos.
Ante la posibilidad de que el funcionario no presente su renuncia, la sociedad parece mirar hacia el Poder Legislativo. El informe revelĂł que el 67,3% de los argentinos estĂĄ de acuerdo con que el Congreso lo eche mediante una “mociĂłn de censura”. Este dato refleja una presiĂłn social creciente sobre las instituciones para intervenir en lo que el informe denomina “el caso Adorni”, alimentado por escĂĄndalos como sus vuelos privados, propiedades no declaradas y la polĂŠmica “cascada” en su casa de Indio CuĂĄ.
