Una mujer de 56 años, residente en el barrio Villa Balnearia de Las Termas de Río Hondo, acudió a la Policía luego de advertir que habían retirado de su cuenta bancaria más de $1,4 millones tras mantener contacto con un supuesto interesado en alquilar un departamento.
Según relató en la denuncia, todo comenzó durante la tarde del sábado, cerca de las 17.30, cuando recibió comunicaciones a través de WhatsApp de un hombre que dijo estar interesado en contratar el alojamiento durante dos semanas.
En el marco del intercambio, el desconocido le habría solicitado información personal y la clave correspondiente a su CVU. El pedido habría sido presentado como un requisito para avanzar con el pago de la reserva.
La mujer posteriormente ingresó a su aplicación bancaria y detectó una transferencia que no había realizado ni autorizado. El movimiento registrado ascendía a $1.436.802.
EL DINERO FUE TRANSFERIDO A OTRA CUENTA
A partir de la consulta sobre la operación, la damnificada constató que los fondos habían sido enviados a una cuenta vinculada al nombre de Carlos Leonel Calderón. Este dato fue aportado a los investigadores como parte de las actuaciones para determinar el destino del dinero.
Tras descubrir la maniobra, la mujer se dirigió a la Comisaría N° 57, donde formalizó la denuncia y aportó la información relacionada con el contacto que había establecido mediante WhatsApp.
La causa quedó bajo intervención de la fiscal de turno, Dra. Dahiana Pérez Vicens, quien ordenó sumar al expediente las capturas de pantalla de las conversaciones mantenidas entre la víctima y el supuesto interesado.
También se dispuso la participación de efectivos especializados en Delitos Económicos, quienes deberán analizar la transferencia y reunir elementos que permitan reconstruir cómo se produjo el acceso a los fondos.
La investigación continuará con nuevas medidas antes de que el expediente sea elevado al despacho de la fiscal para evaluar los próximos pasos procesales.
El hecho vuelve a poner bajo la lupa las maniobras virtuales vinculadas con publicaciones de alquileres, en las que falsos interesados pueden intentar obtener información bancaria de las víctimas bajo distintos argumentos relacionados con pagos o reservas.




