La Justicia lleva adelante una investigación tras la denuncia de un presunto abuso sexual contra una adolescente de 15 años, quien fue encontrada inconsciente durante la madrugada del domingo en cercanías de un local bailable de Pozo Hondo.

El hecho se conoció alrededor de las 5.30, cuando efectivos policiales que cumplían tareas de seguridad en un establecimiento ubicado sobre avenida 24 de Septiembre advirtieron que una menor permanecía tendida sobre la calle, sin reaccionar. Ante esa situación, solicitaron de inmediato una ambulancia.

La adolescente fue trasladada al hospital zonal. Allí, el personal médico constató que había ingresado en estado de inconsciencia y presentaba síntomas asociados a una posible intoxicación alcohólica. Debido a su estado, quedó internada para recibir atención y permanecer bajo observación.

La denuncia y las primeras actuaciones

En el lugar, los uniformados identificaron a un joven que acompañaba a la menor y que dijo ser amigo de ella. De acuerdo con su declaración, ambos habían llegado desde Cruz Alta, localidad tucumana, en un transporte organizado para asistir al evento.

La situación fue puesta en conocimiento del fiscal de turno, Gustavo Montenegro, quien dispuso que se ubicara a los familiares de la adolescente.

Horas después, cerca de las 8.10, su madre se presentó en el centro de salud y confirmó el vínculo familiar. La mujer explicó que estaba al tanto del viaje de su hija a Pozo Hondo para concurrir al baile, aunque desconocía que asistiría sin la compañía de una persona adulta responsable.

Según lo informado en la denuncia, cuando logró hablar con la adolescente, esta le habría manifestado que fue víctima de ataques sexuales por parte de tres hombres. Uno de los episodios denunciados habría ocurrido en las inmediaciones del establecimiento.

Solicitaron registros de las cámaras de seguridad

A raíz de la denuncia, la Fiscalía ordenó realizar diligencias para obtener registros de las cámaras de vigilancia del local bailable, con la intención de reconstruir los movimientos y las circunstancias previas al hecho.

Al ser consultado por los investigadores, el organizador de la fiesta, un hombre de apellido Jaime, de 39 años y domiciliado en Pozo Hondo, señaló que el establecimiento disponía de un sistema de videovigilancia, aunque sostuvo que los equipos habían permanecido apagados durante el evento.

La investigación continúa bajo la órbita de la Fiscalía, que busca establecer con precisión lo ocurrido e identificar a los posibles responsables. Hasta el momento, los hechos denunciados son materia de investigación.