La investigación por la presunta red de corrupción dentro de la Policía Federal Argentina en Santiago del Estero sigue sumando capítulos y cada dato conocido agrava aún más la situación judicial de los detenidos.

Tras los allanamientos realizados el viernes, los investigadores lograron reconstruir el funcionamiento de una organización integrada por seis efectivos federales y dos civiles, acusados de haber llevado adelante maniobras ilegales durante casi dos años.
La banda operaba principalmente en zonas de Copo y Pellegrini, donde realizaban procedimientos irregulares y mantenían contactos con narcotraficantes de la provincia de Salta. Ese vínculo les permitía obtener información clave sobre movimientos de droga y actuar con precisión en operativos que, en muchos casos, se concretaban durante la madrugada.
Uno de los puntos centrales de la causa es que, después de los secuestros, parte de la sustancia incautada no ingresaba al circuito judicial. Siempre según la investigación, los acusados se quedaban con alrededor del 30% de la droga, que luego era reinsertada en el mercado ilegal.
Además, la Justicia investiga una maniobra de lavado de dinero a través de un comercio familiar en el barrio Lomas del Golf, donde habría tenido participación una mujer vinculada a uno de los policías arrestados.
Mientras avanza la causa, no se descartan nuevas detenciones ni más imputados por la gravedad de la red descubierta.