El primer ministro pierde apoyos en su propio Partido Laborista mientras crece la sangrĂa de miembros de su gabinete.

La policĂa estĂĄ investigando a Mandelson por posible mala conducta en el cargo pĂșblico debido a documentos que sugieren que pasĂł informaciĂłn gubernamental sensible a Epstein hace una dĂ©cada y media. El delito conlleva una pena mĂĄxima de cadena perpetua. No obstante, el diplomĂĄtico no ha sido arrestado y no enfrenta ninguna acusaciĂłn de conducta sexual inapropiada.
El jefe de gabinete McSweeney, al renunciar el domingo asumiĂł la responsabilidad por el nombramiento de Mandelson. “AconsejĂ© al primer ministro hacer ese nombramiento y asumo toda la responsabilidad por ese consejo”, dijo.
McSweeney ha sido el asistente mĂĄs importante de Starmer desde que se convirtiĂł en lĂder laborista en 2020 y se le considera un arquitecto clave de la victoria aplastante del Partido Laborista en las elecciones de julio de 2024. Pero algunos en el partido lo culpan por una serie de errores desde entonces.
Algunos funcionarios laboristas esperan que su partida le dĂ© al primer ministro tiempo para reconstruir la confianza con el partido y el paĂs. La legisladora veterana Emily Thornberry dijo que McSweeney se habĂa convertido en una “figura divisiva” y su partida brindaba la oportunidad de un reinicio.
La lĂder del opositor Partido Conservador, Kemi Badenoch, dijo que Starmer “ha tomado una mala decisiĂłn tras otra” y “su posiciĂłn ahora es insostenible”.
Desde que asumiĂł el cargo, el premier britĂĄnico ha tenido dificultades para cumplir con el prometido crecimiento econĂłmico, reparar los servicios pĂșblicos deteriorados y aliviar el costo de vida. PrometiĂł un regreso a un gobierno honesto despuĂ©s de 14 años de poder conservador manchado por escĂĄndalos, pero ha estado plagado de errores y cambios de rumbo sobre recortes de bienestar y otras polĂticas impopulares.
El Partido Laborista aparece de forma continuada por detrĂĄs del partido de extrema derecha Reformar Reino Unido en las encuestas de opiniĂłn, y su incapacidad para mejorar habĂa desatado un debate sobre una mociĂłn para cambiar de lĂder, incluso antes de las revelaciones sobre Mandelson.
SegĂșn el sistema parlamentario britĂĄnico, los primeros ministros pueden cambiar sin la necesidad de una elecciĂłn nacional. Si Starmer es desafiado o renuncia, se celebrarĂĄ una votaciĂłn dentro del partido para elegir al siguiente lĂder laborista. El ganador se convertirĂa en primer ministro.
