Los bonos soberanos en dólares retroceden y el riesgo país vuelve a superar los 700 puntos, en una nueva jornada de tensión para los activos argentinos, que siguen condicionados por las dudas sobre el programa económico y el panorama político rumbo a 2027.

El escenario internacional tampoco ayuda: la escalada del conflicto en Medio Oriente empujó al alza los precios del petróleo. En ese marco, los Globales, emitidos bajo legislación de Nueva York, caen alrededor de 1,1% en Wall Street, mientras que los Bonares, regidos por ley argentina, pierden hasta 0,9%.

Como consecuencia, el indicador del J.P. Morgan, que el día anterior había tocado los 710 puntos básicos antes de cerrar en 674, volvió a cruzar la barrera y se ubica en 703 puntos. La debilidad se profundiza en medio de una ola de ventas, sobre todo de bonos en dólares, que se arrastra desde fines de julio.

Los ADR de empresas argentinas también operan en baja en Wall Street, con descensos promedio cercanos al 1,5%.

A esto se suma la creciente incertidumbre en el mercado sobre el futuro de las acciones tecnológicas, ante el temor de los inversores de que las millonarias inversiones en centros de datos para impulsar la Inteligencia Artificial terminen afectando los balances de las compañías.