En una nueva edición de la columna universitaria de Mañana Fantástica, Daiana Barrasa y Verenice Ibáñez, estudiantes del Profesorado de Matemáticas de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnológicas de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE), compartieron sus experiencias académicas y reflexionaron sobre los desafíos de la formación docente, las dificultades de la carrera y la importancia de enseñar más allá de los conocimientos específicos de la disciplina.
Una de las estudiantes explicó que, si bien siempre tuvo facilidad para comprender las matemáticas, inicialmente sentía temor ante la posibilidad de enseñar a otras personas. Sin embargo, a medida que avanzó en la carrera, descubrió la satisfacción de ayudar a otros a comprender los contenidos y perder el miedo a una materia que suele generar dificultades.
Por su parte, su compañera relató que nunca se había imaginado como futura profesora, aunque las matemáticas siempre le había resultado fácil. El acompañamiento y el estímulo de sus padres y hermanos fueron fundamentales para animarse a comenzar el profesorado.
LOS DESAFÍOS DE LA FORMACIÓN UNIVERSITARIA
Al referirse a las materias de la carrera, ambas coincidieron en que los primeros años presentan importantes desafíos debido al nivel de abstracción de los contenidos matemáticos, que implican un cambio respecto de los conocimientos adquiridos durante la escuela secundaria.
Verenice Ibáñez destacó su interés por el álgebra y los análisis más avanzados, especialmente por la posibilidad de relacionar conceptos y comprender con mayor profundidad los contenidos estudiados en los primeros años. También valoró las asignaturas pedagógicas vinculadas con la psicología, ya que permiten comprender los procesos de cambio que atraviesan los adolescentes y desarrollar herramientas para acompañar su aprendizaje.
Entre las experiencias que más le costaron mencionó las prácticas profesionales, que comienzan desde el primer año y culminan con la residencia. Según explicó, pasar de un rol de estudiante a participar activamente en actividades de extensión y trabajar directamente con alumnos representó un desafío durante el inicio de su formación.
Daiana Barraza, en tanto, señaló que las materias de tercero y cuarto año se encuentran entre las que más disfrutó, porque permiten comprender mejor la lógica de la carrera y establecer relaciones entre los distintos contenidos.
También reconoció que el álgebra fue una de las asignaturas que más dificultades le presentó. En ese sentido, remarcó que la manera en que se explican los temas puede influir significativamente en la experiencia de aprendizaje de los estudiantes.
La futura docente sostuvo que para ella es importante contar con explicaciones en el pizarrón y tener la posibilidad de preguntar cuando surgen dudas. Además, advirtió que recurrir a materiales disponibles en internet no siempre resuelve las dificultades, debido a que pueden utilizarse diferentes símbolos o formas de desarrollar un mismo procedimiento.
LA PEDAGOGÍA, UNA HERRAMIENTA FUNDAMENTAL PARA ENSEÑAR
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la diferencia entre dominar los conocimientos matemáticos y contar con las herramientas necesarias para transmitirlos de manera efectiva.
En ese marco, las estudiantes destacaron la importancia de la formación pedagógica que reciben durante el profesorado. Explicaron que la carrera incluye numerosas asignaturas orientadas a comprender a los alumnos, conocer sus procesos de aprendizaje y desarrollar estrategias para enseñar en el aula.
También señalaron que, en el ámbito universitario, algunos docentes provienen de carreras como las ingenierías y pueden contar con una formación disciplinar sólida, pero no necesariamente con la misma trayectoria pedagógica que un profesor formado específicamente para la enseñanza.
Las entrevistadas aclararon que esta diferencia no implica una falta de conocimientos, sino que pone de relieve la importancia de contar con herramientas didácticas para explicar conceptos, acompañar a los estudiantes y facilitar la comprensión.
En ese sentido, mencionaron que habían trabajado en un proyecto relacionado con las diferencias entre la formación de profesores, licenciados e ingenieros, con especial atención a sus implicancias en los procesos de enseñanza.
DISCIPLINA Y CONSTANCIA PARA AVANZAR EN LA CARRERA
Al ser consultadas sobre las habilidades necesarias para estudiar el Profesorado de Matemáticas, las jóvenes destacaron que no se requiere necesariamente una capacidad extraordinaria, sino disciplina, compromiso y voluntad de aprender.
Sus testimonios permitieron conocer una perspectiva cercana de la vida universitaria y de los desafíos que supone prepararse para la docencia, una profesión que combina el conocimiento de una disciplina con la capacidad de acompañar y orientar a otros en su aprendizaje.




