Con la llegada de la primavera, el aumento de las temperaturas y la humedad genera condiciones que pueden favorecer la aparición de distintos problemas de salud en perros y gatos. La médica veterinaria Dra. Jimena Massi explicó cuáles son las afecciones que pueden comenzar a presentarse con mayor frecuencia durante esta época y destacó la importancia de reforzar las medidas de prevención.
Durante su participación en “La Hora de las Mascotas”, Massi aclaró que no se trata necesariamente de enfermedades exclusivas de la primavera, sino de patologías que pueden presentarse durante todo el año, pero que en esta estación comienzan a registrarse con mayor frecuencia.
“Septiembre nos trae la primavera y con eso también viene el calor y viene la humedad. De hecho, ya la estamos padeciendo antes de que llegue la primavera”, señaló la veterinaria. En este contexto, destacó especialmente la presencia de parásitos externos, como pulgas y garrapatas, cuya incidencia ya comienza a observarse en los consultorios.
DERMATITIS Y ALERGIAS: UNA ÉPOCA COMPLICADA PARA LOS PERROS ALÉRGICOS
Uno de los problemas mencionados por Massi fue la dermatitis alérgica o dermatitis atópica, una condición que puede generar brotes especialmente durante esta época debido, entre otros factores, a la presencia de polen y al contacto con distintos elementos del ambiente.
“Hay perritos que por ahí son alérgicos y donde no se puede identificar exactamente a qué”, explicó. En estos casos, señaló que el objetivo del tratamiento veterinario es controlar la enfermedad y reducir la frecuencia e intensidad de los brotes.
La profesional remarcó que los animales alérgicos requieren un abordaje integral y que existen diferentes alternativas que pueden indicarse de acuerdo con cada paciente, como alimentos específicos, champús, baños, suplementos y otros tratamientos.
“Entender que el paciente que es alérgico no tiene cura. Va a morir siendo alérgico. Lo que nosotros podemos hacer es ayudar a controlar para que no tenga tanta cantidad de brotes”, sostuvo.
Además, recomendó que, cuando un perro tiene alergia por contacto, después de los paseos se puedan limpiar cuidadosamente las zonas que estuvieron expuestas al ambiente, como patas, orejas y otras áreas del cuerpo, siempre siguiendo las indicaciones del veterinario. Además, mencionó ventilar el hogar
PULGAS: NO SOLO HAY QUE TRATAR AL ANIMAL
Otro de los puntos destacados fue la dermatitis alérgica por picadura de pulgas. Massi explicó que, en estos casos, el animal no necesariamente es alérgico a la pulga en sí, sino a determinadas sustancias presentes en su saliva.
“Es alérgico a la saliva de la pulga”, explicó, y señaló que incluso una sola picadura puede desencadenar una reacción importante en un animal susceptible.
La veterinaria también se refirió a los productos antiparasitarios de administración oral y aclaró que, según explicó durante la entrevista, algunos de estos productos eliminan rápidamente las pulgas o garrapatas que se alimentan del animal, pero no necesariamente funcionan como repelentes. “Mata a la pulga o garrapata que se le prenda pero no evita que le piquen y si es alergico a picadura de pulgas no es el método eficiente para evitar que se brote”.
Por eso, planteó la posibilidad de combinar diferentes estrategias preventivas, siempre bajo indicación profesional, especialmente en aquellos animales que presentan alergia a las picaduras.
“Entonces, combinemos, no nos quedemos con un solo método”, recomendó Massi, al tiempo que mencionó alternativas con efecto repelente, como determinados collares o pipetas.
GARRAPATAS Y HEMOPARÁSITOS: LA IMPORTANCIA DE EVITAR LA PICADURA
Las garrapatas también requieren especial atención durante esta época debido al riesgo de enfermedades transmitidas por estos parásitos.
Massi recordó los casos de hemoparásitos, entre ellos la ehrlichiosis, y explicó que la prevención no debe centrarse únicamente en eliminar la garrapata una vez que se encuentra sobre el animal.
En ese sentido, planteó que, cuando el objetivo es prevenir la transmisión de determinadas enfermedades, también resulta importante utilizar estrategias que permitan reducir las posibilidades de que la garrapata llegue a picar al animal, según las características y necesidades de cada paciente.
LEISHMANIOSIS: PREVENIR LA PICADURA DEL VECTOR
Otro de los problemas mencionados durante la entrevista fue la leishmaniosis, una enfermedad transmitida por la picadura de un insecto vector.
“Tenemos la enfermedad en Santiago porque tenemos el vector y eso se transmite a través de la picadura de ese mosquito en particular”, explicó Massi, quien además recordó que se trata de una zoonosis, es decir, una enfermedad que puede afectar también a las personas.
Por este motivo, destacó la importancia de las medidas de prevención destinadas a disminuir el contacto entre los animales y el vector, incluyendo productos con efecto repelente que puedan ser indicados por el médico veterinario.
“Hay que combinar, no quedarnos con un solo método. Recordemos que la pulga y la garrapata, cuando están sobre el perro, se alimentan y se reproducen, pero los huevos quedan en la casa y en el ambiente. Entonces, ¿sirve de algo que yo haga el tratamiento a mi caniche, que tengo adentro de casa, y no haga nada con los perros que tengo en la vereda? No. Porque cuando voy entrando a mi casa puedo traer los huevos que están en la vereda y trasladarlos al interior, generando un ciclo de infestación. Por eso, el control tiene que hacerse sobre el animal, sobre todos los animales de la casa y también sobre el ambiente.”
TAMBIÉN AUMENTAN LAS AFECCIONES RESPIRATORIAS Y OCULARES
La llegada de la primavera también puede estar acompañada por un incremento de cuadros relacionados con factores ambientales.
Massi mencionó la aparición de otitis, conjuntivitis y rinitis, además de cuadros que pueden comprometer las vías respiratorias superiores.
Ante la aparición de síntomas, recomendó prestar atención a la evolución del cuadro y consultar con un profesional si no mejora o si aparecen signos que indiquen una complicación.
“Si vemos que no se resuelve o que se complica, o que en vez de tener agüita en la nariz ya pasa a tener un moco verde, directamente acudir al veterinario”, explicó.
Para cerrar con las enfermedades estacionales, se mencionan dos situaciones que, dependiendo del paciente, del vector y de la gravedad del cuadro, pueden convertirse en una urgencia veterinaria.
Con la llegada del calor y, especialmente, de las lluvias, aumenta la presencia de sapos. Por eso, es frecuente que se produzcan intoxicaciones en perros que entran en contacto con estos animales. La gravedad dependerá de distintos factores, como la especie de sapo, el tamaño del paciente y la cantidad de toxina con la que haya entrado en contacto.
Los animales intoxicados pueden presentar salivación excesiva, pupilas dilatadas, jadeo y temblores. En algunos casos, el cuadro puede quedar limitado a estos signos, pero en otros puede evolucionar y comprometer incluso la función cardíaca. La toxina se encuentra en las glándulas de la piel del sapo y constituye un mecanismo natural de defensa.
Por eso, durante esta época es importante controlar las salidas de las mascotas, especialmente en patios, jardines, parques y otros espacios abiertos donde puedan encontrarse estos animales. Los sapos cumplen además un papel beneficioso en el ambiente, ya que ayudan a controlar insectos, por lo que no se trata de eliminarlos, sino de evitar que las mascotas entren en contacto con ellos.
Si después del contacto aparecen signos intensos o el cuadro no se controla, es fundamental acudir rápidamente a una veterinaria para evaluar al animal y determinar el tratamiento correspondiente.
Otra situación a tener en cuenta durante esta época son las picaduras de abejas y avispas. En la temporada de mayor actividad y polinización aumenta la posibilidad de que las mascotas entren en contacto con estos insectos. Al igual que ocurre con las intoxicaciones por sapos, la reacción puede variar según cada paciente: algunos pueden presentar solamente una reacción localizada, mientras que otros pueden ser sensibles y desarrollar una respuesta más grave.
En caso de encontrar un aguijón, es importante retirarlo correctamente. Si se encuentra en una zona donde pueda utilizarse una tarjeta u objeto similar, se puede intentar desprenderlo mediante un movimiento de arrastre, evitando apretar la parte posterior del aguijón. No se recomienda utilizar una pinza para tirar de él, ya que al comprimirlo se podría favorecer la liberación de más veneno.
Una vez retirado, se debe observar atentamente al animal. Si presenta una reacción importante, inflamación generalizada, dificultad para respirar, debilidad, vómitos, temblores u otros signos que indiquen que la reacción está avanzando, se debe acudir de inmediato al veterinario.
Remarcó la importancia de no matar a las abejas y recomendó utilizar sahumerios de citronela como una alternativa para mantenerlas alejadas de determinados espacios.
En ambos casos, la prevención es fundamental. Controlar los espacios donde circulan las mascotas y supervisarlas especialmente durante los momentos de mayor actividad de estos animales puede ayudar a evitar situaciones que, en determinados pacientes, pueden convertirse en una emergencia.
La llegada de la primavera no implica solamente disfrutar de días más cálidos y paseos al aire libre: también representa un momento clave para reforzar la prevención y el cuidado integral de perros y gatos.

