En un nuevo episodio de Emprender es Posible, el desarrollador de emprendedores Guillermo Marzo puso el foco en uno de los principales obstáculos que pueden atravesar quienes deciden iniciar o hacer crecer un proyecto: el miedo.

Marzo explicó que el miedo es una emoción normal y que incluso puede cumplir una función positiva al momento de emprender. “El miedo no siempre es tu enemigo. El problema aparece cuando el miedo empieza a tomar decisiones por vos”, sostuvo.
En ese sentido, señaló que muchas veces una persona no abandona una idea porque sea mala, sino por temor a comprobar que puede no funcionar. “¿Cuántas oportunidades estás dejando pasar porque tenés miedo de intentarlo?”, planteó.
EL MIEDO NO SE ELIMINA, SE GESTIONA
Para el especialista, una de las claves está en diferenciar entre sentir miedo y permitir que ese miedo paralice las decisiones.
“Sentir miedo cuando emprendemos es normal. De hecho, puede ser útil. El miedo nos alerta, nos obliga a analizar riesgos y nos hace pensar antes de tomar determinadas decisiones”, explicó.
Sin embargo, advirtió sobre el momento en que se pasa de “tengo miedo y voy a analizarlo” a “tengo miedo, entonces no hago nada”. Allí, sostuvo, el miedo deja de ser información y se convierte en una limitación.
Marzo también destacó que no existe un único miedo al momento de emprender. Puede aparecer el temor a invertir, contratar, aumentar precios, mostrarse en redes sociales o vender. Incluso mencionó un miedo que suele pasar inadvertido: el miedo a crecer.
TRES HERRAMIENTAS PARA ENFRENTAR EL MIEDO
Durante la columna, el desarrollador de emprendedores propuso algunas herramientas concretas para transformar el miedo en acción.
La primera consiste en convertir el miedo en una pregunta. Frente al pensamiento “tengo miedo de que salga mal”, propone preguntarse qué significa exactamente que algo salga mal, qué se puede hacer para reducir el riesgo y cuál es el paso más pequeño que se puede dar.
La segunda herramienta es realizar “una prueba pequeña” antes de asumir grandes riesgos. Probar un producto, una promoción, una publicación, una campaña, un nuevo servicio o simplemente conversar con potenciales clientes puede permitir aprender con un riesgo controlado.
La tercera consiste en separar los hechos de las interpretaciones. Como ejemplo, diferenció entre “todavía no vendí este producto” y pensar que “nadie va a comprarlo”. “El hecho puede comprobarse. La interpretación es una historia que construimos alrededor del hecho”, remarcó.
“NO BUSQUES ELIMINAR EL MIEDO”
Como ejercicio para los emprendedores, Marzo propuso escribir en una hoja la pregunta: “¿Qué haría con mi emprendimiento si no tuviera miedo?”.
A partir de allí, recomendó elegir una sola acción y preguntarse qué se puede hacer durante la semana para acercarse a aquello que hoy genera temor.
“No busques eliminar el miedo. Buscá avanzar a pesar de él”, enfatizó.
Finalmente, Marzo dejó una reflexión sobre el camino emprendedor y los distintos momentos en los que aparece el temor: “Cuando empezás, aparece el miedo. Cuando vendés, aparece otro. Cuando creces, aparece otro”.
Y cerró con una definición que resume el eje de su columna: “El miedo te puede advertir del peligro, pero nunca debería decidir cuál es tu destino”.
Para Marzo, el verdadero desafío no consiste en construir una vida sin miedo, sino en evitar que esa emoción termine tomando las decisiones. “Muchas veces el crecimiento no comienza cuando desaparece el miedo. Comienza cuando decidís avanzar aunque el miedo todavía esté ahí”, concluyó.
