El paso de José de San Martín por Santiago del Estero es un hecho histórico que quedó ligado al antiguo Camino Real y a las postas que atravesaban el territorio provincial. Así lo explicó en Interior Santiagueño el historiador e investigador René Galván, quien reconstruyó el contexto de aquel viaje ocurrido durante el verano de 1814.

Según Galván, San Martín llegó a Santiago del Estero en un momento clave de la lucha independentista, luego de las derrotas sufridas por el Ejército del Norte en el Alto Perú. Su misión era encontrarse con Manuel Belgrano, quien se encontraba al frente de las tropas, y asumir provisoriamente el mando.
Sin embargo, Galván aclaró que el objetivo de San Martín estaba puesto en otro destino: Cuyo, donde posteriormente desarrollaría el plan que sería fundamental para la campaña libertadora.
“La mente de San Martín no estaba puesta en estar en Santiago del Estero en ese momento. La mente de San Martín estaba puesta en otro territorio, en Cuyo”.
EL CAMINO REAL Y LAS POSTAS SANTIAGUEÑAS
El historiador explicó que San Martín atravesó parte del territorio santiagueño por el antiguo Camino Real, una vía que conectaba Buenos Aires con el Alto Perú, actual Bolivia.
El recorrido ingresaba a la provincia desde el sur, en la zona del actual departamento Quebrachos, atravesaba sectores cercanos a Sumampa y Manogasta, llegaba a la ciudad Capital y continuaba hacia Tucumán.
Galván destacó que el antiguo Camino Real no tenía necesariamente un único trazado y que debe diferenciarse del recorrido actual de la Ruta Nacional 9 y del trazado ferroviario.
En ese sistema, las postas tenían una función fundamental: permitían que viajeros, soldados y mensajeros pudieran descansar, conseguir alimentos, cambiar caballos y continuar sus recorridos.
EL ÁRBOL DE MANOGASTA Y EL DESCANSO DE SAN MARTÍN
Uno de los puntos más recordados de su paso por Santiago es Manogasta, donde existe un árbol asociado históricamente al descanso del Libertador.
Galván señaló que San Martín efectivamente estuvo en Manogasta, aunque aclaró que no existe certeza documental de que haya descansado específicamente bajo ese árbol.
“Descansó, estuvo en Manogasta. Naturalmente, no sabemos si en ese árbol, es imposible determinar”.
Para el historiador, más allá de la imposibilidad de confirmar ese detalle, el árbol posee un enorme valor simbólico, porque representa la memoria del paso de San Martín por el territorio santiagueño.
SANTIAGUEÑOS QUE SE SUMARON AL EJÉRCITO
Otro aspecto destacado por Galván fue la participación de habitantes de Santiago del Estero en los ejércitos revolucionarios.
Según explicó, existen registros de que muchos afrodescendientes santiagueños se fueron incorporando al ejército comandado por San Martín y terminaron entregando su vida durante las campañas independentistas.
El historiador puso el foco en una pregunta histórica profunda: qué significaban conceptos como “patria” y “libertad” para aquellos hombres.
Muchos se incorporaban con la expectativa de alcanzar la libertad o garantizar un bienestar para sus familias en caso de morir en combate.
UNA HUELLA QUE VA MÁS ALLÁ DE LA CAPITAL
Para Galván, recordar el paso de San Martín por Santiago del Estero permite también recuperar la importancia histórica del territorio santiagueño, no solamente de la ciudad Capital.
El antiguo Camino Real conectaba comunidades, pueblos y zonas rurales en una época en la que la población rural tenía un enorme peso dentro de la sociedad.
La presencia de San Martín en Santiago, su paso por las postas y la participación de santiagueños en el proceso independentista forman parte de una historia que todavía permanece viva en distintos puntos de la provincia.
SAN MARTÍN PASÓ POR SANTIAGO DEL ESTERO.
MANOGASTA CONSERVA UNO DE LOS TESTIMONIOS SIMBÓLICOS DE AQUEL RECORRIDO.
Y DETRÁS DE ESA HISTORIA TAMBIÉN ESTÁN LOS SANTIAGUEÑOS QUE PELEARON POR LA INDEPENDENCIA.
