El entendimiento fue anunciado por el gobierno de Donald Trump y se formalizó en una declaración conjunta del Departamento de Estado.

Israel y Líbano alcanzaron un acuerdo preliminar para implementar un alto el fuego tras una ronda de negociaciones impulsada por Estados Unidos en Washington. La iniciativa busca contener la tensión en la frontera común y podría convertirse en un paso relevante dentro de un proceso diplomático más amplio que involucra también a Irán.
El anuncio fue realizado por la administración de Donald Trump y quedó plasmado en una declaración conjunta difundida por el Departamento de Estado estadounidense. Según el documento, la vigencia de la tregua estará sujeta al cumplimiento de una serie de compromisos, principalmente el cese de las acciones armadas de Hezbollah y el repliegue de sus combatientes de las zonas ubicadas al sur del río Litani.
La propuesta norteamericana también contempla la creación de áreas de seguridad administradas exclusivamente por las Fuerzas Armadas libanesas. El objetivo es limitar la presencia de grupos armados no estatales y reducir el riesgo de nuevos enfrentamientos en una de las fronteras más sensibles de la región.
Los negociadores consideran que cualquier incumplimiento de esos compromisos podría derivar en una nueva escalada de violencia, en un contexto que ya estuvo marcado por múltiples episodios de enfrentamientos durante los últimos meses.

