Durante 2025 se celebraron menos de 10.000 matrimonios en la Ciudad de Buenos Aires , una cifra que se encuentra por debajo de la media histĂłrica, que se situaba entre los 11.000 y 13.000. CuĂĄles son los factores que llevan a esta decisiĂłn.

Este 29 de abril se celebra un nuevo DĂa del Matrimonio, una de las instituciones mĂĄs sagradas para el ser humano. HistĂłricamente deseada por muchos e incluso catalogada como uno de los fines de la vida, hoy, en 2025, ese dato se cae a pedazos: en la Ciudad de Buenos Aires, la cifra se reduce año a año, reflejando un signo de Ă©poca y cambio de paradigma.
SegĂșn datos del Registro Civil a los que accedió C5N, el nĂșmero de uniones matrimoniales es cada vez menor conforme pasan los años. En 2023 se celebraron 11434 matrimonios, en 2024 la cifra cayĂł a 10520 y para 2025 ni siquiera se concretaron los 10.000, ya que fueron 9787. Es una cifra que, a priori, llama la atenciĂłn considerando que la media histĂłrica se ubicĂł entre los 11.000 y los 13.000 casamientos.
Y si bien este dato aislado pareciera indicar que la gente ya no apuesta por el amor, en paralelo crece una nueva forma de oficializar los vĂnculos: las uniones convivenciales. Este tipo de uniĂłn constituye un acuerdo en el que las dos personas que integran una pareja acceden a distintos derechos como vĂnculo amoroso, pero, obviamente, sin estar casados.
De hecho, la tendencia indica que para fines de 2026, las uniones civiles convivenciales habrån aumentado un 38,5% respecto de los años anteriores (tomando 2023 como punto de partida).
En orden de intentar explicar este fenĂłmeno, la subgerente de Matrimonios y Uniones Civiles Convivenciales , Silvia Cano, comentĂł que la Ley de Matrimonio “dejĂł de tener peso” considerando que la uniĂłn convivencial forma parte del CĂłdigo Civil desde 2015 y “permite registrar un proyecto comĂșn sin la necesidad de unirse en matrimonio”.
En ese sentido, analizĂł que las variables que llevan a las parejas a realizar la uniĂłn convivencial tienen que ver con distintos factores: “Uno puede ser el hecho de que ya ambos hayan estado casados, otros lo ven desde el lado de la herencia, ya que la uniĂłn convivencial no obliga a la pareja a compartir absolutamente todo. SĂ tienen otros derechos, como la obra social o poder acreditar que viven bajo el mismo techo al momento de pedir un crĂ©dito… Son nuevas formas de formalizar el amor”.
En lo que tiene que ver con las edades, los matrimonios mayoritarios se dan entre personas solteras de 25 a 35 años, aunque hizo una observaciĂłn: “Antes se daba mucho que las parejas se casaran jĂłvenes, pero hoy en dĂa ya eso no se ve y ademĂĄs, hoy en dĂa la tendencia es primero hacer la uniĂłn civil convivencial y despuĂ©s casarse. De hecho, algunas parejas vienen a casarse ya con sus hijos”. Aunque advirtiĂł: “Ojo, hay quienes se divorcian y deciden casarse entre sĂ otra vez, ja”.
