No hay cifras oficiales, pero quienes trabajan acompañando a madres y recién nacidos advierten sobre un aumento de casos de bebés que nacen antes de tiempo, producto del riesgo materno fetal por consumo de sustancias psicoactivas.
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Se trata de una problemåtica compleja que ya no es excepcional y que tiene un impacto directo en los recién nacidos: cada vez nacen mås bebés prematuros de madres en consumo problemåtico de sustancias.
Especialistas señalan que la falta de controles prenatales, el consumo sostenido durante el embarazo y la ausencia de redes de acompañamiento profundizan los riesgos y exigen respuestas urgentes e integrales.
âTenemos alrededor de 1000 partos al año, hay 200 mujeres que son consumidoras, que ingresa su hijo en terapia intensiva o terapia intermedia. Es altĂsimoâ, explica Gladys SaĂĄ (MN 72130), jefa de la Unidad de NeonatologĂa del Hospital FernĂĄndez.
Hace 35 años que trabaja en el Hospital FernĂĄndez. âNosotros hemos visto que ha aumentado terriblemente en los Ășltimos años. SabĂamos que estĂĄbamos con mucho consumo. Nacen un montĂłn de chicos que se van con sus mamĂĄs, pero hay un 20 o 30 por ciento de los pacientes que ingresan al servicio que tienen algĂșn grado de consumoâ.
La importancia de la detecciĂłn temprana
âTrabajamos en forma articulada con obstetricia en los primeros controles de consultorio. Si hay algĂșn grado de consumo o sospecha, la mujer ingresa en tratamiento o en observaciĂłn con el grupo de toxicologĂa. Acompañan a la embarazada hasta que tiene familia y, si quiere continuar el tratamiento, el grupo acompañaâ.
El objetivo del tratamiento o acompañamiento es segĂșn explica SaĂĄ, darle a las mujeres la oportunidad de dejar de consumir: âSe sabe que el embarazo es el momento mĂĄs sensible de la madre. Por un reciĂ©n nacido puede dejar de consumirâ.
âNosotros no sabemos si nuestra poblaciĂłn es como la del resto y, un poco con esa idea, hicimos un trabajo de prevalencia de consumo y tenemos mĂĄs o menos lo que reporta la literatura nacionalâ, sostiene la especialista del Hospital FernĂĄndez.
Del informe se desprende que âalrededor del 45 por ciento de las embarazadas que controlamos habĂa consumido alcohol; un 15 por ciento tabaco; un 5 por ciento cocaĂna y un 5 por ciento marihuanaâ.
âEn 2021 habĂa un 15 por ciento de hijos de madres consumidoras. En 2025 es cerca del 30 por cientoâ
El alcohol es una de las drogas que mĂĄs daña en el embarazo y en la Argentina el consumo durante la gestaciĂłn es muy alto, una de las razones responde a que socialmente segĂșn indican los especialistas, hay un aceptaciĂłn- completamente errĂłnea- que influye en estas cifras.
âLa embarazada quiere dejar de consumir si puede llegar a pensar que puede dejar de consumir. Nosotros estamos convencidos, de que no podemos perder esta oportunidadâ, indica SaĂĄ.
En hospitales pĂșblicos, equipos mĂ©dicos registran un aumento de bebĂ©s que nacen de manera prematura y deben ser internados en terapia intensiva o intermedia, muchos de ellos con bajo peso, complicaciones respiratorias y cuadros que requieren atenciĂłn especializada desde el primer dĂa de vida.
Sobre el crecimiento sostenido de casos, SaĂĄ explica que âen el año 2021 hicimos un trabajo con un grupo de embarazadas. Lo que encontramos es lo que dice la literatura: alto consumo de alcohol: 45 por ciento; un 15 por ciento de tabaco; 5 por ciento de marihuana y un 5 por ciento de cocaĂna. Eso era impensado hace 20 años atrĂĄs. Si tuviera que hacer un corte en el 2025, eso aumentĂł mĂĄs todavĂaâ.
Con respecto al consumo, la especialista cuenta que en los casos de consumo de sustancias, desde el equipo del hospital invitan a las familias a la consulta porque es una manera de ayudarla, para que el tratamiento pueda acompañarse en la casa, donde tambiĂ©n casi siempre hay consumoâ.
Para la recuperación, contar con referentes afectivos que puedan acompañar es fundamental.
ÂżSufren los bebĂ©s sĂndrome de abstinencia?
SaĂĄ explica que cuando hay consumo de sustancias psicoactivas, el sĂndrome de abstinencia neonatal no es algo que pase sĂ o sĂ. âLos neonatos tienen algunas variables que les permiten metabolizar algunas drogas. Una madre tiene que tener alto consumo para ver una abstinenciaâ.
âIrritabilidad, sobreestimulaciĂłn, taquicardia son signos indirectos. Esos pacientes deben ser internados hasta hacer las pruebas de la droga en el bebĂ©. Si da positivo, se indica un tratamiento de varios dĂasâ.
Algo importante que destaca la especialista en relación a todos los bebés que nacen de madres que estuvieron en consumo de alguna sustancia durante el embarazo es que todos tienen que tener seguimiento porque todas las sustancias psicoactivas llevan a una alteración del neurodesarrollo.
âEl efecto del alcohol ha sido muy severo. El impacto se detectaba durante la escolarizaciĂłn cuando se daban cuenta de que tenĂan determinados patrones del consumo fetal alto de alcoholâ.
El Hospital FernĂĄndez tiene la particularidad de poder hacer el seguimiento a los chicos y eso es clave porque suelen tener trastornos conductuales muy severos, no ver en forma adecuada, u otras patologĂas neurolĂłgicas que se detectan mĂĄs adelante. Por eso, tienen que ser abordados a largo plazo, para recibir un tratamiento acorde a la sustancia que la madre consumiĂł durante el embarazoâ.
Qué pasa con las mujeres que no estån en sistema
SegĂșn indican desde organismos especializados, es importante destacar que las mujeres que no estĂĄn dentro del sistema, durante el embarazo el cuadro puede empeorar porque en la soledad, puede aumentar el consumo de las sustancias.
Una ONG que va a los barrios a buscarlas
Alegrate Madre es una organizaciĂłn que trabaja para ayudar a mujeres embarazadas y que pone especial foco en aquellas madres que atraviesan situaciones de vulnerabilidad. Muchas de ellas no estĂĄn dentro del sistema de salud.
Guillermina InĂ©s Ricciardi es la directora de Alegrate Madre y puericultora y cuenta: âDesde 2016 en adelante vimos cĂłmo se incrementaba cada vez mĂĄs el nĂșmero de madres que iban a parir directamente y eso me prendiĂł un montĂłn de alertas. ÂżCĂłmo estamos llegando tan tarde? Vamos a buscarlas, a tocarles la puertaâ.
Karen es una de las mujeres que durante la recorrida por los barrios, encontrĂł Guillermina. Ella cuenta que estuvo quince años en consumo. âLo que no pude hacer con mis hijas mĂĄs grandes, lo hice con la mĂĄs chiquita. Hace un año y medio pude salir. DecidĂ dejar porque me la iban a sacarâ.
DetrĂĄs de las historias como la de Karen, de esos nacimientos adelantados con bebĂ©s que nacen y son derivados a terapia intensiva hay situaciones de extrema fragilidad, mujeres que llegan tarde âo directamente no lleganâ a los controles prenatales, atravesadas por el consumo, la pobreza, la violencia, la falta de vivienda y la ausencia de redes de acompañamiento.
La maternidad, lejos de vivirse como un proceso cuidado, se desarrolla en escenarios marcados por la exclusiĂłn y el abandono.
No se trata de señalar responsabilidades individuales, sino de entender una realidad compleja que interpela al sistema sanitario, a las polĂticas pĂșblicas y al rol del Estado:âEs un problema que hay que abordarlo. Desde el hospital queremos que las mujeres sepan que nadie va a estigmatizar a nadie, darles el mensaje de que lo que viene va a ser mejor. Es una oportunidad de estar acompañada para dejar de consumir”.
Mientras tanto, en las salas de neonatologĂa, bebĂ©s que nacieron antes de tiempo luchan por sobrevivir, y sus madres atraviesan el proceso entre la angustia, la culpa y la falta de recursos, en una realidad que exige respuestas urgentes, humanas y sostenidas.
El trabajo territorial
MarĂa trabaja en Alegrate Madre con mujeres que estĂĄn transitando su embarazo, algunas con consumo y otras sin consumo.
âUna mamĂĄ que estĂĄ en consumo llega con muchos miedos. El primer miedo es que la Justicia le saque al bebĂ©. Muchas de ellas se van a tener familia a otros lugares porque creen que eso no va a pasarâ.
âSi una mamĂĄ estĂĄ en sistema, se activa una alarma para contar que ya naciĂł el bebĂ©. Las mamĂĄs vienen rotas. Las abrazamos, les preguntamos quĂ© necesitan. La respuesta es que necesitan que alguien crea en ellasâ.
âEl consumo lo usan para adormecerse. Siempre repiten lo mismo: âNo me ven, nadie me quiereâ. Incluso en la calle, cuando piden un pedazo de pan, muchas veces no se lo dan porque estĂĄn en consumoâ.
âPara la mamĂĄ el bebĂ© es de ella. Muchas vienen y dicen âeste bebĂ© que viene me va a ayudar a mĂ a salir del consumoâ. En realidad lo tienen que hacer por ellas, pero lo ponen en el bebĂ©â.
El consumo de sustancias psicoactivas en la Argentina
Carlos Damin es el jefe del servicio de toxicologĂa y director del Hospital FernĂĄndez y explica quĂ© significa el consumo de sustancias psicoactivas y cuĂĄl es la situaciĂłn en general del paĂs.
âDefinimos como sustancia psicoactivas cualquier sustancia que incorporada al organismo produce una alteraciĂłn en el estado de conciencia”.
En ese sentido advierte:âPreferimos hablar de sustancias y no de droga porque la gente habla de drogas peinsa en las ilegales cuando en realidad se nos enferman y mueren mĂĄs con las legales que con las ilegales”.
Cualquier sustancia psicoactiva influye sobre el embarazo. Cualquier medicamente puede afectar al feto.
El especialista indica que el consumo en la Argenitna es muy elevado en sustancias legales e ilegales. âSomos el tercer consumidor de toda AmĂ©rica de alcohol, el segundo consumidor de marihuana en toda AmĂ©rica y el tercer consumidor de cocaĂna despuĂ©s de Estados Unidos y Brasil. TambiĂ©n somos los primeros consumidores de psicofĂĄrmacos: la gente los sobreutiliza con y sin prescripciĂłnâ.
Las embarazadas forman parte del consumo
Damin indica que âla curva viene subiendo, la poblaciĂłn viene aumentando el consumo de alcohol, psicofĂĄrmacos, marihuana -el de cocaĂna estĂĄ estabilizado-â.
Antes de finalizar, El especialista destaca que el consumo atraviesa la totalidad de las edades y de las clases socialesâ.
Créditos
ProducciĂłn
Yanina Sibona
Anabella Romero
RealizaciĂłn
Juan Pablo Chaves
NicolĂĄs GonzĂĄlez
Agustina RibĂł
EdiciĂłn
Facundo LeguizamĂłn
Diseño y animación
IvĂĄn Paulucci
InvestigaciĂłn y datos
Damian Mugnolo
